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¿CUÁLES SON LAS FORMAS DE ENERGÍAS RENOVABLES CON QUE TRABAJAMOS?
¿CUÁL FORMA DE GENERAR ELECTRICIDAD ES MÁS ACONSEJABLE?
¿QUE DIFERENCIA HAY ENTRE POTENCIA Y ENERGÍA?
¿EXISTE ALGÚN PARÁMETRO QUE PERMITA COMPARAR A LOS DIFERENTES SISTEMAS?
¿CÓMO ES EL PROCESO DE DIMENSIONAMIENTO DE UN SISTEMA FOTOVOLTAICO?

 

¿CUÁLES SON LAS FORMAS DE ENERGÍAS RENOVABLES CON QUE TRABAJAMOS?
Trabajamos principalmente con tres formas de energías renovables: energía solar térmica, energía solar fotovoltaica y energía eólica.
La energía solar térmica es utilizada principalmente en sistemas de agua caliente sanitaria (termotanques solares), calefacción de ambientes y de piscinas (colectores solares) y para cocción de alimentos (cocinas solares).
Tanto la energía solar fotovoltaica como la eólica, permiten generar electricidad. La primera mediante la utilización de módulos fotovoltaicos y con molinos eólicos la segunda.

¿CUÁL FORMA DE GENERAR ELECTRICIDAD ES MÁS ACONSEJABLE?
No hay una respuesta única a tal pregunta. Cada tecnología tiene su campo de aplicación y debe analizarse cada caso particular.
La energía solar fotovoltaica es mucho más predecible en su capacidad de generación. Depende, además del equipo utilizado, de los valores de radiación solar correspondientes a la localización geográfica de la instalación. Como regla general, cuanto más cerca del ecuador se encuentre la instalación, mayor rendimiento tendrá.
Existen bases de datos de radiación solar para todo el planeta, basados en observaciones estadísticas. Son datos sumamente confiables y que permiten dimensionar adecuadamente al sistema, de manera de lograr satisfacer los requerimientos del propietario con mucha precisión.
Los sistemas fotovoltaicos no requieren prácticamente mantenimiento, limitándose el mismo a la eventual limpieza de los módulos y a un control periódico de las baterías.
Por otra parte, la energía eólica requiere para su óptimo aprovechamiento de un detenido estudio del lugar exacto de emplazamiento. Si bien existen mapas de recurso eólico, los mismos sirven sólo como una guía ya que la presencia de obstáculos superficiales como construcciones, vegetación y el mismo relieve del terreno, afectan en gran medida el desempeño de los molinos. Como regla general, no es aconsejable su utilización en regiones de sierras, siendo más predecible su funcionamiento en zonas llanas.
Vale aclarar que, en regiones en donde el recurso eólico es realmente bueno resultan, a igualdad de capacidad, más económicos que los sistemas fotovoltaicos.
Por tener partes móviles, requieren más mantenimiento que los sistemas solares antes citados.

¿QUE DIFERENCIA HAY ENTRE POTENCIA Y ENERGÍA?
Es un error muy común confundir dos conceptos que, si bien están estrechamente relacionados entre sí, son totalmente diferentes: energía y potencia.
La energía se mide en Watts x hora (Wh) y expresa la cantidad total de recurso energético consumido en un determinado lapso, por ejemplo, un día.
La potencia, hace referencia a la velocidad con que se consume el recurso energético. Se mide en Watts (W) y es un valor instantáneo.
Como ejemplo, una lámpara de 15 Watts, funcionando durante 4 horas, consumirá una energía de 60 Wh (15W x 4 horas).
Si esa misma lámpara funciona durante 6 horas, la energía consumida será de 90 Wh.
En ambos casos, la potencia es la misma (15W), pero la energía consumida no.

¿EXISTE ALGÚN PARÁMETRO QUE PERMITA COMPARAR A LOS DIFERENTES SISTEMAS?
El parámetro principal en el dimensionamiento de un sistema de energía renovable, es su capacidad de generación de energía diaria. La misma debe, por lo menos, igualar a la demanda de energía diaria del usuario.
Es un parámetro que no depende solo del sistema instalado, si no también de la localización del mismo, la época del año, la hora del día… en fin, de las variables  meteorológicas.

¿CÓMO ES EL PROCESO DE DIMENSIONAMIENTO DE UN SISTEMA FOTOVOLTAICO?
Lo primero que hacemos es determinar con el mayor nivel de detalle posible, cuáles son las verdaderas necesidades energéticas. Son contados los casos en los que el cliente sabe de antemano cuál es su consumo eléctrico diario y la estacionalidad del mismo. Téngase presente que no suele existir un historial previo de consumos ya que generalmente son nuevas construcciones o, en el caso de construcciones existentes, no se encuentran conectadas a la red de distribución eléctrica.
Basándonos en una enumeración de todos los artefactos eléctricos que presumiblemente serán utilizados, sus consumos y sus tiempos de utilización diario, efectuamos una estimación de la energía eléctrica a ser utilizada diariamente.
Analizamos con el cliente la posibilidad de lograr, mediante artefactos más eficientes, una reducción del consumo diario.
Tenemos en cuenta también el destino de la vivienda: si será de uso permanente u ocasional, si será destinada a alquiler durante temporada turística, etc.
Con todos estos elementos obtenemos el perfil de demanda energética a satisfacer.
La tarea siguiente consiste en calcular, para el emplazamiento geográfico de la instalación y la época del año de utilización, cuáles serán los elementos en cantidad y características que podrán satisfacer la demanda calculada en el paso anterior.
Para lograr este objetivo, utilizamos datos meteorológicos estadísticos propios de cada lugar.
Se determinan así, la potencia necesaria para los módulos fotovoltaicos, la orientación óptima de los mismos, la tensión y capacidad del banco de baterías, potencia del inversor, corriente y tipo del regulador de carga, etc.
Se verifica la compatibilidad del equipamiento así determinado con otro tipo de condicionantes (superficie disponible para su instalación, localización exacta de la misma, estudio de sombras, distancias entre los distintos componentes, etc.).
En caso de corresponder, se efectúan los ajustes necesarios.
Puede surgir de los anteriores análisis la conveniencia de diseñar un sistema híbrido, en el cual se combinen energía solar, eólica y hasta fósil.
En caso de existir consumos importantes pero de utilización ocasional (máquinas herramientas, por ejemplo), suele ser conveniente desde el punto de vista económico, la incorporación de un grupo electrógeno que permita hacer frente a tales consumos, evitando sobredimensionar un sistema fotovoltaico que durante la mayor parte del tiempo, permanecería subutilizado.